
Estos 15 años, contados a partir del momento en que bajo la presidencia de don Patricio Aylwin se iniciara el proceso legislativo, corresponde a un períodos de tiempo en que un bosque manejado ya mostraría crecimientos considerables y por lo mismo ya estaría cumpliendo plenamente con sus funciones ambientales y productivas. Resulta doloroso comprobar que, la demora , es una muestra mas del “poco amor por lo nuestro” que sentimos……esto, si vemos que ya hace 30 años se promulgó la ley que fomento el establecimiento de plantaciones (DL 701) las cuales casi en su totalidad han sido en base a especies extranjeras….Por otro lado, este poco apego a lo nuestro también podemos comprobarlo a través de la agresiva campaña publica que la CORMA, tiene al aire, en su 5 ª versión, para convencer a la ciudadanía que los “Bosques para Chile” son los eucaliptos y pinos .
No obstante, por fin parece que estamos llegando al final del túnel, con la designación de suma urgencia que el actual gobierno le dio a la promulgación de esta ley.lo cual, si bien es cierto no implica la recuperación del tiempo perdido, por lo menos da signos de esperanza de que al corto plazo tendremos vigente esta ley.
Eso si, hay que señalar que el proyecto que esta en el Congreso Nacional adolece de falencias que atentan contra el objetivo y el espíritu que inspiró su elaboración De estas debilidades, hay algunas que son de mucha relevancia y que es imperioso corregir.
Una es el sistema de asignación de los recursos que contempla un concurso para acceder a las bonificaciones, lo cual dificulta enormemente el acceso a esta herramienta por parte de los pequeños propietarios forestales que poseen un patrimonio muy importante de bosques nativos.por lo mismo, para este segmento de propietarios, se debería considerar una asignación directa tal como fue el DL 701 de fomento de las plantaciones.
Otro de los temas a resolver es la definición de “bosque” la que debiera considerar a todas las formaciones de especies forestales nativas independiente de su estado de desarrollo y de la superficie que contemplen….los limites de superficie establecidos en el proyecto deja afuera bosquetes que son justamente, en muchos casos, los únicos reservorios de biodiversidad en ciertas áreas.. Por otro lado, áreas con bosques en regeneración, independiente de la altura de los renovales que posean siempre debieran ser bosques bajo la ley…….Actualmente los que tengan menos de 1 m….inexplicablemente no son bosques….es cierto que desde le punto de vista de aplicación de la ley esto implica un desafío, no obstante estamos seguros que nuestras instituciones, asumiendo su calidad profesional, sabrán abordarlo debidamente.
La autorización de explotación de maderas muertas de todos los Monumentos Naturales también es una debilidad, por lo tanto, si bien es cierto que para el caso de algunas especies en particular, esto se podría contemplar, esto debería verse caso a caso a través de mecanismos que especifiquen al detalle bajo que condiciones esto podría ser permitido.
Otra de las debilidades es la posibilidad de que después de una corta de bosques nativos, exista la posibilidad de reforestar con otras especies cuando se trata de algunos tipos forestales. Esto, igualmente, va en desmedro del espíritu de la ley, la cual se ha definido como “de recuperación del bosques nativo”…la incorporación de la posibilidad de reforestar con otras especies, que podrían ser exóticas, es un paso adelante hacia la sustitución de bosques nativos práctica que, desgraciadamente, ha sido la gran responsable de la perdida de nuestro patrimonio forestal y de la modificación mas radical de nuestro paisaje rural en áreas forestales.
Por último, la autorización de reemplazar bosques esclerófilos que tengan menos de 30 % de cobertura agro frutícola, representa la mayor debilidad de este proyecto. Es cierto que el crecimiento de la actividad agro frutícola del país implica acceder a suelos que hasta ahora no habían sido utilizados, no obstante, esto no puede realizarse sin un mayor análisis ni reflexión acerca de cómo enfrentar ésta situación
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El aprovechar la coyuntura que ofrece este proyecto de ley transgrede el sentido común y los principios más básicos de la planificación a nivel país de una actividad productiva, como es la actividad frutícola y vitivinícola, de enorme potencial e importancia para Chile.
Hagamos las cosas bien…enfrentemos esta situación de manera adecuada, la incorporación a la producción de nuevos suelos en la región mediterránea del país debe hacerse en el contexto de un ejercicio de planificación y ordenamiento que pase por contar con todos los antecedentes biogeográficos necesarios y por mantener los equilibrios ambientales, sociales y económicos. Los bosques esclerófilos que van a desaparecer, si esto queda en la ley, son en muchos caso los últimos relictos que permanecen en zonas donde la cubierta boscosa fue eliminada a gran escala en el pasado….y por lo mismo estos bosques han sido catalogados internacionalmente como de alta prioridad para la conservación de la biodiversidad. Por esto y dada la sensibilidad cada vez mayor que existe en los mercados y consumidores nacionales e internacionales, no nos expongamos a que nuestros vinos y paltas, entre otros, carguen con el estigma de ser productos que atentan contra la biodiversidad lo cual comprometería enormemente la imagen que nuestro país quiere posesionar frente a sus mercados….
La situación está ahora en manos de los políticos, es decir de nuestros representantes en el Congreso. Esperamos entonces que actúen con responsabilidad para que velando por los intereses de la nación en su conjunto, incorporen las mejoras que requiere el proyecto de manera que, de una vez por todas, finalice su trámite legislativo. Esto significará salir de la oscuridad de este largo túnel por el que ha pasado y llegar al otro extremo donde podamos ver a nuestros bosques nativos, recuperándose plenamente y al corto plazo generando bienestar para los que de el dependen que, finalmente, somos todos los chilenos. Hernán Verscheure S, Coordinador Programa Bosques CODEFF, julio 2005.