un pequeño sondeo de opinión en habitantes magallánicos, da claras luces de qué es lo que hay detrás del siniestro. Se identificaron tres focos de atención en la gente: (1) tema ecológico, (2) lo sentimental y (3) el “sistema”.
(1) El tema ecológico. De acuerdo a la información que la mayoría tiene, la cantidad de bosque quemado sería pequeña, menos de 1000 hectáreas. De acuerdo a esto, la mayor parte del terreno incendiado correspondería a pastizales, compuestos por coirones y otro tipo de especies de fácil recuperación. De todas formas hay preocupación por esa parte quemada del bosque; ¿se reforestará? ¿la naturaleza deberá hacer ese trabajo por sí misma? Otros sectores de la región se han incendiado y los vestigios son evidentes, cerros “pelados”, troncos quemados en posición de vida o tumbados... Aparte del bosque, hay personas que se preguntan por los nichos ecológicos destruidos, no es claro cómo se vio afectada la fauna del entorno, los efectos de la quema y del humo.
(2) El tema sentimental. El tema del incendio generó una disyuntiva; hay quienes se sintieron emocionalmente afectados, con pena, rabia, tristeza, frustración. A ellos les importó la pérdida de bosques y animales. También rabia por lo lento de las respuestas. Muchas personas conocen el Parque y sintieron tristeza frente a las fotografías divulgadas por la prensa, las que revelan el incendio de lo que fue hermoso. También los hay quienes no se sintieron afectados en lo personal, pero sí apuntaron que la región se resentirá en lo económico, lo que no les gusta para nada.
(3) El “sistema”. Lo que más preocupa a la gente de la región, tiene que ver con un enfoque más crítico y pragmático. Muchos se preguntan ¿Por qué el Parque Nacional más rentable del país carece de implementos básicos para enfrentar siniestros tan probables de producirse? ¿Por qué no hubo preocupación previa por parte de las autoridades? ¿Qué organismo liberará recursos para reforestar el Parque? ¿Existe un plan de contingencia para enfrentar incendios en el Parque? ¿Si un incendio de características similares hubiera ocurrido en otro de los tantos bosques de la región, se hubiese dispuesto de los recursos humanos y económicos con que contaron las Torres?
Las críticas recogidas tienen que ver con las políticas administrativas y económicas relacionadas al Parque; ellas hablan de la lentitud en recibir la ayuda que a goteras se hizo presente con el transcurso de los días; de la falta de materiales en el mismo Parque; lo absurdo que significó el castigo para el turista que hizo fuego en un lugar no apto; etc. La mayoría siente que el turismo disminuirá y arrastrará una serie de externalidades, lo que en conjunto, impactará negativamente la economía regional.
Pero no todo son interrogantes y críticas negativas, también la gente tiene solicitudes y propuestas:
Entes privados cuyo negocio se relaciona con el turismo del Parque, debieran disponer de fondos solidarios para el Parque, en caso de contingencias
El poder político debiera prestar atención antes de que ocurran las catástrofes
El empresariado debiera preocuparse del Parque, pues sin él, tampoco existe su negocio
Proteger la imagen del Parque frente a los medios de comunicación, puesto que las noticias en prensa fueron demasiado desalentadoras para los ojos del mundo en cuanto a la verdadera magnitud del incendio, exagerándola, provocando que muchas personas cambien su destino turístico en el futuro, siendo que el bosque no salió tan perjudicado
En cuanto a críticas positivas, hubo quienes defendieron el plan estratégico para combatir el incendio, que según se cuenta por ahí, fue orientado a proteger el bosque más que los coironales y otros pastizales. Según también se cuenta por ahí, habría resultado exitoso. En este sentido, nos gustaría que Conaf emita un informe final, evaluando el incendio en su conjunto e informando a la opinión pública.
Alvaro Chávez Montesinos, socio CODEFF.